柔の道

Tu primera clase de jiu-jitsu: lo que pasa de verdad

Ilustración en tinta — Tu primera clase de jiu-jitsu: lo que pasa de verdad

Entré a mi primera clase sin saber nada. Esto es lo que pasó de verdad, en orden, para que sepas a qué te enfrentas.

Antes de pisar el tatami

Alguien en recepción o el profesor te recibirá. Probablemente firmes un descargo. Quítate los zapatos antes del tatami, siempre. Lleva botella de agua, nada de joyas, uñas cortas. Ese es todo el examen de ingreso.

Nadie esperaba que yo supiera nada. La sala se dividió entre gente que me saludó con amabilidad y gente demasiado ocupada entrenando como para notarme. Ambas cosas estaban bien.

El calentamiento te humilla primero

Antes de cualquier técnica hubo calentamiento: trote, escape de cadera (un movimiento que harás miles de veces, mal al principio), rodadas, puentes. Estaba sin aire antes de aprender nada. Es normal. Los movimientos del calentamiento no son relleno: son el alfabeto de este deporte, y nadie juzga los tuyos en la primera semana.

Aprendes una o dos técnicas

El profesor demostró una técnica varias veces, despacio, y luego nos pusimos en parejas a repetirla. Mi compañero tenía más experiencia, y resulta que eso es lo que quieres: me colocaba en las posiciones y corregía mis errores en silencio. Repites el movimiento sin resistencia, y aun así se siente como armar un mueble a oscuras. Normal.

Sparring, quizá, y puedes decir que no

Al final llegaron los rounds de sparring, lo que llaman rodar. Algunas academias dejan a los principiantes mirando las primeras sesiones; otras te integran con calma. Si ruedas, estarás agotado en noventa segundos y alguien te doblará educadamente. Toca temprano (tocar es solo rendir una posición: dos palmadas en su cuerpo o en el tatami), reinicia, sonríe, sigue.

Nadie se enojó. Nadie me lastimó. La parte de aspecto más peligroso fue la más supervisada y amistosa de toda la hora.

Lo único que hay que recordar

Solo tienes un trabajo en la primera clase: volver a la segunda. No ser bueno, no sobrevivir cada round, no memorizar la técnica. Todos en ese tatami fueron alguna vez un cinturón blanco confundido, incluido el profesor.

Esto es un diario de principiante, no instrucción. Nada de lo que hay aquí es consejo de entrenamiento, salud o medicina. Aprende de un profesor cualificado y toca temprano. Aviso legal